Análisis: Uruguay 1 – Brasil 4. Una selección de récords.

La selección brasileña parece otra desde que la cogió Adenor Leonardo Bacchi, mejor conocido como ‘Tite‘, allá por el mes de junio de 2016, y es que en la fase clasificatoria al Mundial (cuya tabla lidera la selección verdeamarelha), Brasil no ha perdido ningún partido de los 7 que lleva bajo el mando del ex-entrenador de  S.C. Corinthians Paulista, un hombre, que tras no haber sido elegido en 2014 como seleccionador de la absoluta brasileña, puesto que perdió ante Luiz Felipe Scolari, decidió tomarse un tiempo libre que aprovechó para viajar por el mundo a ver fútbol y empaparse de diferentes culturas. Un viaje que le llevó a pasar, entre otros lugares, por Madrid, en concreto por el Real Madrid C.F. dirigido por el entonces entrenador merengue, Carlos Ancelotti, del que estuvo aprendiendo durante dos semanas. Finalmente, le llegó la oportunidad de dirigir la selección de su país, y los resultados no pueden ser mejores.

Con el aplastante triunfo ante Uruguay, Tite superó el récord que impuso João Saldanha en 1969, año en el que Brasil encadenó seis victorias consecutivas en las eliminatorias para el Mundial de México 1970.

Además, aparte de ese récord de victorias, el gol que encajó la Seleçao ante Uruguay en el 1-4 fue el segundo gol encajado de Brasil desde que Tite es seleccionador (Cavani, de penalti, que hizo el 1-0), el anterior gol fue en propia de Marquinhos.

En relación con el partido, el 1-0 anotado por Cavani (delantero centro del París Saint-Germain F.C.), provocó que aquella fuese la primera vez que Brasil se ponía por detrás en el marcador, aunque eso no significó nada para los brasileños, remontaron y dejaron bastante encaminada su clasificación mundialista.

Durante todo el partido, y si es por algo por lo que se destaca esta nueva selección, es la buena salida de balón que tiene desde atrás. La pareja MarquinhosMiranda parece consolidada, con Daniel Alves por derecha y Marcelo izquierda, y, aparte de la tripleta atacante, un mediocampo conformado por Casemiro, Renato Augusto y Paulinho (estos dos últimos juegan en la Superliga China) hace que la selección carioca tenga mayor fluidez en salida de balón desde atrás, lo que evita perder el balón de forma muy temprana y sufrir en contras, y permite, eso sí, tener el control del partido.

Imagen por: Goal.com

El 1-1 fue un golazo de Paulinho (Guangzhou Evergrande Taobao F.C.), potencia física, excelente golpeo, intenso y muy activo, recibe solo tras pase de Neymar, puede conducir y engancha el golpeo: un futbolista llegador, que a sus 28 años ha jugado por todo el mundo, pisando varios continentes y dejando su sello en todo equipo en el que ha jugado: 6 goles en 28 partidos jugados en el C.A. Bragantino, 5 goles en 38 partidos con el F.C. Vilnius, en su experiencia inglesa anotó 10 dianas en 67 partidos disputados con el Tottenham Hotspur F.C., una cifra que ha superado en la actualidad (en el club asiático) con el que lleva un total de 19 goles en 73 partidos desde que llegó al club chino en 2015, pero no es el equipo donde ha marcado más goles, y es que fue en el S.C. Corinthians Paulista, el equipo con mayor nivel en el que jugó en Brasil, donde ha marcado más goles hasta el momento. Un total de 25 goles en 112 partidos disputados con el Timão lideran las estadísticas goleadoras del polivalente mediocentro brasileño.

El joven central Marquinhos fue titular junto a MirandaThiago Silva es suplente para Tite que prefiere combinar la experiencia del futbolista que destacó por su solidez defensiva en el C. Atlético de Madrid (y ahora demuestra esas cualidades en el F.C.Internazionale Milano) con la juventud y la velocidad de Marquinhos, que esta temporada cuenta con más minutos en su club en Francia que en temporadas anteriores, lo que le permite gozar de la confianza del actual seleccionador y demostrar así su valía en el ámbito internacional. Con esto, intenta dar continuidad Tite, la consolidación de un once tipo, junto a los inesperados Paulinho, Renato Augusto… Que quizás algunos no sean los mejores brasileños, pero sí los que mejor se adaptan al estilo de juego y a lo que pide el entrenador.

Quien ha irrumpido en el mediocentro, en este caso defensivo, ha sido Casemiro, jugador del Real Madrid C.F. con una gran capacidad física y con mucho espíritu de sacrificio, parece consolidado en la posición de mediocentro defensivo: acompañado por Paulinho y Renato Augusto, interiores no muy fantasiosos, pero trabajadores y currantes, y eso quita mucho trabajo al madridista. Es increíble lo bien que se entienden los centrocampistas, se intercalan con mucho orden, y luego, cuando cogen balón, arrancan con potencia e inician rápido la jugada de ataque.

Sobre los dos interiores que cabe decir que Paulinho tiene más físico y es más intenso, su mayor cualidad es la potencia, en cambio, Renato Augusto tiene llegada pero es un jugador más pausado y con un mejor pase en largo.

Hasta el minuto 10-15, hubo dominio ‘in crescendo’ de Brasil, con alguna que otra llegada e intentando tener regularidad en la posesión. Después, se sobrepuso Uruguay, marcó el 1-0, y la verdeamarelha resurgió y con el 1-1 volvió a coger el timón del encuentro.

Uruguay lo intentaba buscando el balón largo, con poca presión aguardando las acometidas de Brasil, los de Tite muy bien posicionados, sabiendo qué hacer en todo momento.

Firmino, el polivalente jugador sacó de quicio a la defensa uruguaya, un delantero muy móvil, activo y con mucha clase, que no es un matador del área, pero sí es un jugador que tiene la capacidad de generar muchas ocasiones de gol.

Tres jugadores en la convocatoria procedentes en la Superliga China: Renato Augusto (Beijing Sanobo Gouan F.C.), Paulinho (Guangzhou Evergrande Taobao F.C.) y Gil (Shandong Luneng Taishan F.C.). También Gil, pero los dos centrocampistas han sido los que más críticas han recibido por el simple hecho de venir de competir de una liga considerada ‘inferior’, que bien puede ser así, pero que tampoco ha de influir en el nivel de dos futbolistas con mucha clase, y que están ayudando mucho a una selección que no se parece a la de etapas predecesoras como la de Luiz Felipe Scolari o Dunga.

Imagen por: AFP

La primera parte estuvo igualada, aunque tras el 1-1 el dominio fue más amarillo que celeste, una Brasil muy intensa y activa, echó para atrás a Uruguay, dificultando su salida del balón, obligando a los charrúas a jugar en largo, recuperando así la posesión de balón, algo a lo que se está acostumbrando esta nueva selección de Brasil de Tite, hasta ahora invicta.

Paulinho se marchó con un doblete, el 2º gol, muy bien ejecutado llegando a la caza del rechace al tiro de Firmino. Espectacular partido del jugador que, jugando en China, recibe muchas críticas pero contra Uruguay consiguió resarcirse, y conseguir de alguna manera, el perdón de la afición brasileña, con estos dos goles, de definidor y llegador desde segunda línea.

Neymar, el jugador más influyente y peligroso del combinado, estuvo muy participativo, líder del ataque de Brasil, liberado al no llevar el brazalete de capitán. Así se le vio, suelto, en sintonía con sus compañeros, en armonía, y en ese estado el talentoso extremo brasileño es muy peligroso, el más activo y participativo en el partido, pero hasta el 1-2 el hombre ‘salvador’ de su selección era Paulinho, efectividad y contundencia al llegar área rival.

Óscar Whasington (seleccionador de Uruguay) salió del encuentro de nuevo habiendo perdido ante Brasil, selección ante la que nunca ha ganado.

Las bandas de los brasileños estaban formadas por Neymar (F.C. Barcelona) en banda izquierda, y Coutinho (Liverpool F.C.), un extremo más ofensivo, mientras que el otro ha de sacrificarse más en defensa, dando ese equilibrio tratando de ayudar lo máximo posible al centro del campo, es decir, un extremo más móvil, con libertad en parcela ofensiva y con capacidad de meterse hacia dentro con gran capacidad de hacer gol, combinado con un mediapunta que pese a jugar por banda derecha, también se mete por dentro, aunque no con tanta frecuencia como Neymar, puesto que las funciones del jugador del los Reds van más encaminadas a ayudar al mediocampo, y enlazar así con la parte atacante, añadiéndose cuando la jugada así lo requiere.

Poca influencia, sin embargo, tuvieron los laterales Daniel Alves y Marcelo, que estaban más pendientes de salvaguardar las espaldas. Los espacios que teóricamente ocuparían los laterales en posición ofensiva fueron ocupados por los centrocampistas en las bandas y el centro del mediocampo junto a la bajada continua de Firmino, quien ocupaba la posición de ‘falso 9’ ante la ausencia por lesión de Gabriel Jesus.

Neymar obtuvo el premio del gol, faltaba que el ’10’ de Brasil marcara, la puntilla al partido, un golazo de la perla que gana a Coates en la pugna del balón y de sombrero anota ante Martín Silva, en lo que era el peor momento por el que pasaba Brasil en la segunda parte. El gol reflejó 1-3 y sentenció el partido. El astro culé llegó, tras el partido ante Uruguay, a los 54 goles anotados con Brasil en 76 partidos disputados, consolidándose en el TOP-5 de máximos goleadores brasileros por delante de Zico (5º con 48 goles en 71 partidos), y detrás de genios del balón como: Romário (3º con 55 goles en 70 partidos), Ronaldo Nazário (2º con 62 goles en 98 partidos disputados) y encabezando la lista, Pelé: 1º con 77 goles en 92 partidos jugados.

Gabriel Jesus, otro joven delantero que promete dar mucha guerra, llevaba una gran proyección hasta antes de lesionarse de gravedad con el Manchester City F.C. (6 goles en 7 partidos)

Imagen por: El Español

Otro jugador a destacar del partido es Renato Augusto y su trabajo en varios momentos oscuro. Trabajador, solvente, ha desarrollado su juego de forma que destaquen los que le rodean, ya no está tan cerca del área rival pero ayuda, y mucho, en la circulación de balón a su selección, así como en el aspecto defensivo, cubriendo los espacios que deja Paulinho en sus incursiones, formando doble pivote con Casemiro.

Esta victoria de Brasil ante Uruguay resultó ser tan solo la 3ª victoria de los de Tite ante los charrúas en el Estadio Centenario en los últimos 21 partidos, un campo con capacidad de hasta 76.000 espectadores. Y tiene mérito esta victoria de Brasil, porque Uruguay todavía no había perdido en casa en esta fase clasificatoria al Mundial de Rusia de 2018.

Pasando al extremo derecho, hay que mencionar la diferencia de Coutinho entre una parte y otra, ya que en la primera estuvo más participativo, activo, combinando bastante con sus compañeros, pero en la segunda mitad atacaron más por izquierda y eso disminuyó la participación del jugador del Liverpool F.C., haciendo mella en su rendimiento en el partido al tener poca continuidad.

En este partido, sin duda alguna el MVP del partido fue Paulinho, que con su hat-trick ayudó a su selección cuando más lo necesitaba, llegando de segunda línea, chutando desde fuera del área, un ‘box to box’ como se diría en Inglaterra, y un compañero ejemplar, dispuesto a dejarse el alma para ayudar sea en la faceta que sea.