Análisis: Brasil 3 – Paraguay 0. Suma y sigue con un Neymar brillante.

Brasil se enfrentaba en el Arena Corinthians a la selección del Paraguay que venía de ganar a la selección de Ecuador.

La principal novedad en el once titular fue la inclusión de Fagner (lateral derecho que juega en el S.C. Corinthians Paulista) debido a que Daniel Alves causó baja por acumulación de amarillas, y no solo eso, sino que Tite, para cubrirse las espaldas, convocó a Mariano Ferreira, lateral derecho del Sevilla F.C. que está teniendo un gran año, y que luchará por entrar, al menos, en futuras convocatorias como suplente de Daniel Alves ya que parece que el ex jugador del F.C. Barcelona es amo y señor de la banda derecha de la seleccion absoluta.

Y, siguiendo con novedades, cabe destacar que Neymar volvió a lucir el brazalete de capitán, en un estadio enemigo como es el del S.C. Corinthians Paulista (por su pasado en el Santos F.C.), pero eso quedó atrás y todo el mundo remó juntos para ayudar a la selección de Brasil a sellar su pase mundialista para el 2018.

En los inicios del partido la selección paraguaya salió muy intensa, presionando arriba la salida de balón de Brasil, cuyo problema costó de resolver pero que con el paso de los minutos el dominio de los locales se fue haciendo palpable, y el principal peligro en esos primeros minutos fue Marcelo, que no paraba quieto por su banda izquierda.

Imagen por: La Republica

La posesión durante un intervalo del encuentro llegó a ser hasta lenta por parte los de amarillo, eso sí, sin ansiedad de cara al gol, madurando las jugadas conscientes de que el gol terminaría llegando a su favor, siguiendo esas instrucciones y manteniendo un orden atrás que minimizaría las opciones de gol de la selección guaraní.

Neymar, acostumbrado a recibir faltas, llegó a sufrir hasta 6 en solo 23 minutos, sin duda el objetivo más señalizado por todos los paraguayos, que ante la magia y fantasía impuesta por ‘Ney‘, no tenían otra solución que la obstrucción para evitar su avance. Tite llegó a revelar el dato de más de 50 faltas sufridas por el extremo sumando los tres partidos anteriores.

Y llegó el 1-0, gol de Coutinho con Paulinho (de nuevo protagonista con su selección), que se internó hacia el medio, un jugador que no es extremo puro y que encima jugaba a pierna natural, se mueve por dentro, combina y remata con zurda. Golazo y los brasileños que hacían justicia con lo que se estaba viendo en el partido.

Tras ese gol, llegaron unos minutos, no de relajamiento, pero sí de frenar el ritmo que estaban llevando los brasileños, atrasando las líneas para guardar energías de cara a momentos futuros del partido, y aquello propinó que Paraguay comenzara a tener llegadas peligrosas como una ocasión de Hernán Pérez que se marchó algo lejos de la escuadra derecha del arco defendido por Alisson.

En el minuto 51 Neymar falló un penalty que dio más alas si cabe a los visitantes, pero el marcador no se movió. Cabe destacar que Paulinho tuvo mucha influencia en la parcela ofensiva, llegando mucho a finalizar desde segunda línea. Al comenzar la segunda parte Thiago Silva entró por Marquinhos.

En relación al medio campo, el centrocampista del Guangzhou Evergrande Taobao F.C. (Paulinho) aunque parte con un perfil más defensivo, su portentoso físico le permite avanzar su posición en el juego, y, sobretodo la confianza que ha tenido en él Tite en colocarlo como interior, han hecho que el brasileño abra una nueva faceta en su manera de interpretar el fútbol que lo han convertido en un gran llegador ‘box to box’, haciendo gala de su incansable físico y la gran calidad que tiene para finalizar, sin ponerse nervioso.

En cambio, Renato Augusto es más diferente, así como diferente ha sido también su evolución futbolística, ya que éste ha ido atrasando cada vez más su posición en el campo, ofreciéndose más para líneas de pase que no estar tan cerca del área, lo que ayuda mucho al equipo a salir desde atrás, y a hacer compañía en muchos momentos a Casemiro. En este partido guardaba las espaldas de Paulinho, ya que este último hacía continuas subidas, aprovechando los espacios generados, sobretodo, por Firmino, que pese a iniciar desde una posición central, caía mucho a banda, o zonas intermedias para ejercer de mediapunta y combinar con el que llegara por su zona dejada.

Tras un breve descanso tomado durante el partido, a Brasil le costó volver a coger el timón del encuentro, y, justo en su peor momento, cuando parecía estar más cerca el 1-1 que el 2-0, llegó Neymar y echándose el peso del equipo a sus espaldas se inventó un jugadón, una súper carrera, que inició desde su propio campo, nadie lo paró, y él solo nada más entrar en el área resolvió ante el arquero y gracias a un pequeño toque del defensa de Paraguay engañó al portero y anotó lo que fue el 2-0 en el minuto 63, un gol que hacía justicia para el joven ídolo brasileño. Neymar, quien más merecía el gol por parte de los locales.

Imagen por: Goal.com

En cuanto al otro hombre de ataque, Firmino tuvo un partido no muy destacable, se movía y pedía el balón, pero no lograba conectar demasiado con sus compañeros, y luego, cuando recibía balón estuvo bastante desacertado.

En la segunda parte la selección cambió y ejerció una presión más intensa, para no relajarse como antes en el partido y así no sufrir en defensa. Y como agua de mayo llegó el gol de Marcelo, en el minuto 85, cuando todo el mundo conocía el desenlace final, cuando Brasil menos hacía por marcar, llegó el lateral del Real Madrid C.F. y, en una gran jugada colectiva combinó con Coutinho, éste para Paulinho, y el mejor jugador en este parón de selecciones para Brasil la dio de tacón para Marcelo, que definió de manera excelsa ante la salida del guardameta paraguayo, picándosela por encima y poniendo así el 3-0 definitivo en el luminoso.

Una victoria clara y contundente, que tiene como resultado que Brasil se clasifique para el Mundial 2018, dando la sensación de una selección que vuelve a tener identidad propia, que tiene un buen estilo de juego y muy desarrollado, cada vez con los conceptos y hábitos más integrados por sus jugadores.

En cuanto a números, el mejor jugador fue Paulinho, con su hattrick ante Uruguay y su participación ante Paraguay se convirtió en la revelación. Pero el mejor, en cuanto a importancia en el juego, en el vestuario, por calidad, por olfato de gol, por magia, fue Neymar, el jugador del F.C. Barcelona fue el hombre más destacado en este último parón de selecciones, sin duda, el número ’10’ de importancia capital para los de Tite, que encaran unos meses próximos con buenas sensaciones y gran motivación.

Brasil brilló con bajo la luz de Neymar.