Brasil de Pelotas, un club añejo.

Grêmio Esportivo Brasil es un club bastante peculiar, y de qué manera. No solo porque es conocido coloquialmente con el nombre de Brasil de Pelotas, en clara alusión al municipio donde se asienta este club con más de cien años de historia. En la actualidad, posee el honor (o dudoso honor, en función de las percepciones de cada seguidor de este deporte) de ser el club con mayor media de edad de la Serie B, con un promedio de 31,7 años. La mayor culpa de este alto porcentaje la tiene su zaga, que sube el valor numérico de manera grotesca.

Obviando a Breno y Tiago Silva, el resto superan los treinta años. En los laterales derechos, tenemos a Éder Sciola (31 años) y Wender (38 años) En el lateral zurdo a Marlon (31 años), y en la zona central de la defensa a Leandro Camilo (31 años), Evaldo (34 años), Teco (34 años) y Cirilo (37 años).  Todos ellos hacen una media de 33 años. De experiencia van sobrados.

El año pasado ascendió a la Serie B e hizo un papel más que digno en la categoría con un presupuesto limitadísimo y haciendo malabares para mantener un conjunto equilibrado pero que radicaba su juego, sobre todo, en su sobriedad defensiva. A ello se le sumó un olfato goleador de un Felipe Garcia extraordinario, jugador al que por cierto, han perdido este año tras marchar, como no, al continente asiático.

Imagen: Grêmio Esportivo Brasil

El año pasado encajaron 38 goles en 38 jornadas, estando en el TOP 5 de equipos menos goleadores en la Serie B. Los goles a favor subieron a 40. El conjunto del Bento Freitas rentabilizó al máximo los tantos a favor, consiguiendo un golaverage de +2 y quedando más cerca de ascender que de bajar a Serie C, lugar al que muchos le pronosticaban estar en este curso de 2017.

En el resto de la plantilla, también hay numerosos futbolistas que superan la treintena, como el mítico pivote Leandro Leite (34 años), los mediapuntas Galiardo (32 años) y Aloísio (32 años) y los delanteros Lincom (33 años), Rodrigo Silva (34 años) o Gustavo Papa (37 años) que normalmente se rotan el único puesto de delantero con el que juega este club, que suele usar un 4-2-3-1, reforzando su nivel defensivo con líneas muy juntas y aprovechando la velocidad por las bandas de Elias y Rafinha que junto con la creatividad de Nem y el trabajo sucio del punta que coloque como titular el entrenador Rogério Zimmermann sobreviven a la categoría con un honor más que digno.