Once nombres que valen un ascenso a la Serie B

E.C. São Bento, Fortaleza E.C., Sampaio Corrêa F.C. y C.S.A. han ascendido en este 2017 desde la Serie C a la Serie B. Una difícil y dura temporada que ha culminado con estos cuatro equipos, con el consiguiente éxtasis de sus torcedores y con una más que ilusionante temporada venidera donde buscarán, al menos, mantenerse en la categoría. Desde Fútbol y Progreso nos hemos propuesto hacer, desde un prisma subjetivo, un once que encuadre a jugadores de éstos cuatro clubes.


Imagen: Mateus Dantas

Marcelo Boeck (Fortaleza E.C.)

Año 1984. Dilatada carrera profesional, ocupando la plantilla del Sporting Clube de Portugal durante cuatro años, haciendo un total de ocho temporadas en el país luso, con su paso también por el C.S. Marítimo. La experiencia es un grado que le suma a sus buenas cualidades como guardameta, donde destaca su sobriedad en las acciones. Fortaleza E.C. apostó fuerte por él y le ha sabido corresponder con creces. Una pieza fundamental para el ascenso a la Serie B.


Imagen: Fernanda Siebra

Felipe (Fortaleza E.C.)

Año 1994. Lateral derecho muy llamativo y quien, pensamos, debió pisar antes la Serie B brasileña. Lo hará el próximo año y si sigue en ésta evolución, quizás lo veamos pronto en la máxima categoría de su país. En defensa es correoso y pegajoso en la marca y en la parcela ofensiva muestra unas muy buenas maneras. Tiene potencia en carrera, llega bien a línea de fondo pero también se gusta por las combinaciones por el centro del campo. Recibió algunas críticas de su afición tras unas polémicas declaraciones donde expuso su deseo de crecer yendo a otro club. Finalmente, lo hará, pero en Fortaleza E.C.


Imagen: Lucas Almeida

Maracás (Sampaio Corrêa F.C.)

Año 1994. Tras no triunfar en ninguno de los grandes clubes de Salvador de Bahía, este físico central se ha adueñado de la zaga de este histórico club que retorna, un año después, a la Serie B. No es un futbolista de anticiparse al rival o salir en su búsqueda. Mejora sus prestaciones si se trata de guardar la posición, estar colocado de manera correcta en el campo de juego y sobre todo, porque está concentrado los noventa minutos, y es difícil cogerle desprevenido. No se complica con el balón en los pies.


Imagen: J.L. Rosa

Ligger (Fortaleza E.C.)

Año 1988. Ligger es un futbolista que siempre nos ha gustado, sobre todo desde el gran crecimiento que, a nuestro entender, adquirió en Oeste F.C. Por cuestiones que se nos escapa, no ha dado el salto que pensábamos que daría y que, estamos seguro, debería de dar en su carrera profesional, refiriéndonos sin duda a que ocupe puesto en una plantilla de Serie A. Aporta mucha seguridad defensiva y es muy importante en el juego aéreo, tanto defensivo como ofensivo.


Imagen: Jesus Vicente

Marcelo Cordeiro (E.C. São Bento)

Año 1981. Lateral izquierdo cuya pierna izquierda es un guante en los centros al área y en los lanzamientos de faltas y saques de esquina. A su edad, contiene una resistencia asombrosa y en defensa es correoso y entra con dureza. En general, es un lateral con nivel para disputar Serie B, y así será el año próximo.


Imagen: Mateus Dantas

Anderson Uchôa (Fortaleza E.C.)

Año 1991. Futbolista de corte defensivo pero muy polivalente, ya que en ocasiones por problemas de lesiones o sanciones, ha actuado como central cumpliendo con buena nota. Sin embargo, su posición natural es la de pivote. Es un futbolista con un gran derroche físico, un perfil denominado por norma general como “perro de presa”. Luchador incansable, va fuerte al choque y pocas veces pierde un balón dividido. A ello, le suma un potente lanzamiento de falta.


Imagen: Fortaleza E.C.

Pablo (Fortaleza E.C.)

Año 1989. Al igual que su compañero Anderson Uchôa, aunque su verdadera posición es la de pivote, es un futbolista con capacidad de adaptarse a otras posiciones, aunque en él, más que de central, ésta posibilidad le llevaría al lateral derecho. Pese a no ser técnico y no ser muy preciso en el pase, apoya constantemente al compañero, tanto en ataque como en defensa, dotando de movilidad al equipo. En su juventud, llegó a pasar por el Málaga C.F., C. Gimnástic de Tarragona y Real Zaragoza, aunque sin mucho éxito.


Imagen: Ailton Cruz

Marcos Antônio (C.S.A.)

Año 1988. Este mediapunta, que tuvo un fugaz paso por Alemania de la mano del T.S.V. 1860 Múnich, se caracteriza por su musculatura y fortaleza para aguantar los embistes rivales, pese a que no posee una gran estatura. Tiene mucha personalidad, se extramotiva con facilidad y le gusta adentrarse y chutar desde fuera del área.


Imagen: C.S.A.

Daniel Costa (C.S.A.)

Año 1988. Procedente del Bandırmaspor turco, este medio ofensivo tiene una calidad técnica y un lanzamiento de faltas al nivel de los mejores en Brasil, pero su irregularidad le ha privado de tener una carrera acorde a ello. Aun así, ha comandado al ascenso a C.S.A. Creatividad, precisión y primer toque.


Imagen: L17 Comunicação

Felipe Marques (Sampaio Corrêa F.C.)

Año 1990. Pese a que ya no es un niño, Felipe Marques no ha despuntado hasta ya a una edad más madura. De hecho, disputará Serie B por primera vez, de la mano de Sampaio Corrêa F.C., y ha sido uno de los baluartes del ansiado ascenso. Escurridizo, regateador, vertical e incisivo.


Imagen: CeroACero

Michel Douglas (C.S.A.)

Año 1992. Ha sido el máximo goleador de la Serie C, y busca a sus 25 años hacerse un hueco en divisiones superiores, tras sus fallidos pasos por la Serie B. Es un delantero con altura y fortaleza, que se zafa muy bien por alto, pero que tiene calidad con los pies y no huye en salir del área y combinar o regatear.

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