La evolución de Lucca

Uno de los futbolistas más apetecibles en relación al precio y a la calidad que, actualmente, podemos encontrar en el Brasileirao es Lucca Borges de Brito, más conocido como Lucca. Un habilidoso jugador de ataque que este año se está erigiendo como líder de un club que lucha por la salvación, la A.A. Ponte Preta. Y hablamos del término “jugador de ataque” con toda la intención del mundo, y más desde este año.

Lucca ha sido un futbolista que poco se ha asentado en un club. Ha pasado por Palmas F.R., A. Chapecoense F., Cruzeiro E.C. que lo adquirió varias temporadas para cederlo puntualmente a Criciúma E.C., donde ha sido un puntal durante varios años, dejando huella de su calidad. Hablamos sobre todo del año 2014, donde sus buenos números en asistencias y en generación de ocasiones de gol en la Serie B crearon expectación entorno a Lucca, que acabó probando en 2015 en S.C. Corinthians Paulista mediante una cesión para, posteriormente, en el año 2015 terminar siendo propiedad del conjunto paulista por una cifra superior al millón de euros. Una buena cifra para probar en la élite brasileña, pero un paso demasiado alto en su carrera, para nuestro entender.

Imagen: Marcos Ribolli

Y así, Lucca tuvo sus oportunidades en el equipo de São Paulo, pero jamás rindió al nivel que se esperaba, siempre partiendo desde la mediapunta izquierda, a pierna cambiada. Su posición ideal dentro del tapete. Se le recuerda un gran gol en la Copa Libertadores, alguna asistencia de renombre y poco más. Evidentemente, no estaba aún preparado para tan alta exigencia. Así que Timão decidió que lo mejor era cederlo a un club con menores pretensiones en la tabla clasificatoria, donde adquiriera protagonismo, asumiera liderazgo y madurara en la Serie A. El destino fue A.A. Ponte Preta. Y la elección, a tenor de lo visto, ha sido inmejorable. Lucca Borges ha crecido en todas las facetas del juego.

Ya completó un gran Campeonato Paulista donde hasta llegaron a la final, perdiéndola posteriormente contra S.C. Corinthians Paulista. El trío de ataque del conjuto Macaca estaba formado por Clayson y Lucca por bandas y William Pottker en punta. Un tridente de velocidad y transiciones rápidas que impresionó en los primeros meses del año. Pero A.A. Ponte Preta, es un conjunto humilde, necesitado de dinero y sin posibilidades económicas exhultantes. El resultado de ello fue la ida de Clayson hacia S.C. Corinthians Paulista precisamente, y de William Pottker, a S.C. Internacional. Este último, club de Serie B, pero que, pagaba más. Lucca se quedaba como único exponente y estandarte ofensivo del asombroso A.A. Ponte Preta.

Y por todo ello, ha sido usado tanto de banda izquierda, como banda derecha y, durante gran parte de la temporada (en la mayoría de ella), como jugador de ataque más ofensivo, como delantero. Y subrayamos esta posición porque es donde Lucca Borges nos ha dejado sorprendido, y donde jamás esperábamos un rendimiento tan alto, con un total de once goles en la Serie A y tres goles en la Copa Sudamericana. De hecho, ha sido como delantero donde ha actuado un total de diez veces, tan solo dos veces por detrás de la que, recalcamos, consideramos su posición natural, la de mediapunta izquierda. Goles de todos los colores: de cabeza, con la diestra, con la zurda y como no, con su disparo desde fuera del área, su mejor cualidad en el tiro.

Volverá en enero a S.C. Corinthians Paulista, y desconocemos que harán con su ficha. Deseamos que le den una segunda oportunidad, al menos en el Campeonato Paulista. Pensamos que, donde antes vimos un salto demasiado alto en su carrera, ahora, tras el paso intermedio, vemos a un hombre preparado para aguantar críticas y no relajarse en los elogios. De meter goles y de darlos. De asumir un rol titular y un rol de suplente, sin importar el partido.