Breno, de la cárcel de Alemania a la élite de Brasil

Una de las noticias positivas del año 2017 en Brasil ha sido el buen rendimiento de Breno Vinícius en el C.R. Vasco da Gama, que ha efectuado una muy buena campaña y que ha dado un paso más de cara al año próximo para conseguir cotas más altas. Este defensa central de 1,91 metros de altura, ha estado cedido por São Paulo F.C., y vuelve al club paulista que, a priori, no contará con sus servicios para la próxima temporada.

Precisamente Breno Vinícius salió de la potable cantera de São Paulo F.C. y dió el salto muy joven a Europa, en 2008 y con menos de veinte años, al F.C. Bayern München que pagó doce millones de euros por sus servicios. No tuvo unos malos años en el club bávaro, aprendiendo mucho de Louis Van Gaal y llegando incluso a disputar la UEFA Champions League, pero de manera cierta, que un brasileño se adapte tan joven a Europa y en concreto a Alemania, no es nada fácil y hay que ser muy fuerte psíquicamente para soportar el cambio en el clima, en el idioma y en las costumbres. Y Breno Vinícius no llegó a consolidarse del todo. Por ello, fue cedido en el año 2010 al 1.F.C. Nürnberg donde jugó tan solo siete partidos y cuya cesión duró seis meses. La lesión grave de rodilla que sufrió terminó por colmar su equilibro. Pero lo peor estaba por llegar al año siguiente.

Imagen: BayernForum.com

Más en concreto del 19 al 20 de septiembre, Breno Vinícius resultaba herido tras incendiar su casa, cuando se encontraba sólo en la vivienda, ocasionando daños estimados en torno a un millón de euros. Por ello, fue condenado a tres años y nueve meses de prisión pero salió meses antes por buen comportamiento. En total, entorno a dos años y medio de cárcel, de los cuales, la mitad se los pasó sin disfrutar de régimen abierto. Durante su estancia en la cárcel compartió celda con dos presos de origen español, trabajó en la lavandería, trató de mantener un cierto tono muscular y recuperar su maltrecha rodilla izquierda, la que, según indicó, le llevó a cometer el mayor error de su vida.

El motivo de su ingreso en prisión tuvo que ver con ésto. Le afirmaron que tenía que operarse otra vez, tras la sufrida en el 1.F.C. NürnbergBreno Vinícius se vino abajo. No podía resistir que, el que fuera nombrado mejor central del Brasileirao antes de volar hacia Alemania, pasara de nuevo por el castigo del quirófano. Y de esta manera, fuera de sí, comenzó a beber compulsivamente, aprovechando que su mujer y sus hijos no estaban en la casa y en un elevado estado de embriaguez prendió fuego a su casa, con todas las pertenencias dentro. Breno estuvo tres días en el hospital y pasó al calabozo. El equipo de Múnich pagó una fianza de medio millón de euros para que fuese liberado, y gracias a ello, regresó a los entrenamientos y hasta firmó un precontrato con la S.S. Lazio para buscar un nuevo futuro en Italia, pero tenía un juicio pendiente fijado justo para la semana siguiente a la que finalizaba su contrato con el conjunto alemán. Y finalmente fue condenado.

Durante toda su etapa entre barrotes fue visitado por su mujer, por sus hijos y por su gran amigo brasileño Rafinha Cunha, lateral derecho que ahora suena para volver a Brasil. A su país natal. Al país donde podría coincidir con su amigo Breno Vinícius, quien mucho le debe moralmente.

Breno Vinicíus volvió a São Paulo F.C. tras cumplir condena, pero especialmente ha sido en este 2017, de la mano de C.R. Vasco da Gama, donde ha completado su mejor año desde su vuelta. Está lejos aún del nivel mostrado antes de su paso a Europa, pero está claro que el central esta fortalecido mentalmente y que pocos obstáculos que se le interpongan en su vida no podrá superar, puesto que pasó por una de las peores situaciones que puede pasar una persona, y lo ha superado, se ha rehecho y vuelve a disfrutar de lo que más le gusta en su vida; jugar al fútbol.