Copa del Mundo de 1970. Jairzinho se muestra al mundo

1958, 1962 y… 1970. Llegó la tercera Copa del Mundo para los brasileños, en la que, muchos, consideran el mejor Mundial jamás disputado. A decir verdad, más allá de la idea subjetiva de cada uno, lo cierto es que fue una competición pionera en muchos sentidos. Era el primer campeonato de selecciones que se retransmitiría en color, el organismo decidió antes del comienzo del mismo que el país que se llevara el trofeo tres veces, se quedaría con la copa original, se construyó un inmenso estadio (Estadio Azteca) sólo con motivo de ese evento… en definitiva, acogió más magnitud. Y no defraudó.

Brasil no tuvo que sudar mucho para llegar a la final, a excepción del segundo partido de la fase de grupos contra Inglaterra que venció con un solitario gol de Jairzinho. En el resto de encuentros, 4-1 a Checoslovaquia, 3-2 a Rumanía, 4-2 a Perú, 1-3 a Uruguay e incluso en la final tuvo holgura, ganando por 4-1 a una férrera Italia.

En todos esos partidos marcó, precisamente,  Jairzinho que acabó haciendo historia por ello, ya que anteriormente lo había conseguido Ghiggia para Uruguay, pero mientras éste lo hizo en cuatro partidos, el brasileño lo efectuó en un total de seis partidos. De ésta manera, Jairzinho sumó su nombre a los grandes brasileños de la historia del fútbol. Pese a que ya participó en la anterior edición de 1966, fue en ésta donde se elevó a los altares del deporte de su país. La potencia y velocidad eran sus principales armas, lo que le permitía jugar en todas las posiciones de ataque, desde el extremo derecho, al izquierdo, como por el centro e incluso como delantero centro. De hecho, si en el Mundial de 1966 jugó de extremo derecho, en éste alternó distintos puestos sobre el césped. La suma de él, con PeléRivelino, Tostão o Gérson y el resto de sus compañeros (mención especial al lateral derecho Carlos Alberto y el histórico cuarto gol de la final de éste torneo) provocaban auténticos dolores de cabeza. Dicen muchos entendidos de éste deporte que es la mejor selección brasileña de todos los tiempos y que será muy difícil igualar el espectáculo que brindaban, los partidos que dejaron para la memoria y el sino de identidad que implantaron en el mundo del fútbol.

La final además dejó como detalle que Brasil, de la mano de Pelé, consiguió el gol número 100 en el torneo de la Copa Mundial.

Posteriormente Jairzinho hizo una breve carrera por Europa, de la mano del Olympique de Marseille pero volvió pronto a su país, a su entorno, no sin antes probar una exótica aventura en el Kaizer Chiefs F.C. de Sudáfrica. Después de su retirada, podemos darle las gracias por descubrir a Ronaldo Nazário, un astro que fue fundamental en la consecución de otro título mundial para Brasil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *