C.A. Paranaense, la posesión no efectiva

Se ojea las estadísticas del Brasileirao, y dos conceptos concretos como son la posesión y el porcentaje de acierto en pases, son liderados por Club Atlético Paranaense, por encima de Grêmio F.P.A., club laureado en Brasil por su buen quehacer con el balón en los pies. Luego se va a la clasificación de la máxima competición brasileña y encontramos al club de la ciudad de Curitiba en la zona baja de la tabla, coqueteando con la zona de descenso. Tener el control del partido no le equivale, en definitiva, a puntos.

Es cierto que, el gusto por el trato del balón se ve en cada once que saca el equipo de Paraná. Tiene jugadores de un corte muy similar en ese sentido, como Lucho GonzálezCamacho, el chileno Esteban Pavez, y la ayuda posicional y numérica que suman compañeros menos estáticos en el medio como son GuilhermeMatheus Rossetto, MarcinhoBruno Guimarães. Pero no les vale.

Quizás el fallo radica en la parte ofensiva que tiene el promedio de 0,8 goles por partido. Un bagaje demasiado pobre. En ésta delantera tenemos a Bergson que el año pasado se hartó de meter goles en la Serie B, pero no está funcionando ni está atosigando al titular Pablo Felipe, del cual además tenemos que destacar que no lo vemos como un delantero referencia. Su movilidad, capacidad de regate y la facilidad con la que combina con sus compañeros lo situarían como un gran segunda punta. De hecho, pensamos que podría estar en el TOP-10 de delanteros en Brasil si jugase en su posición ideal. Otro punta que dispone de minutos y no los aprovecha es Wanderson, aunque quizás, precisamente pudiera ser por el estilo de juego del club atleticano, ya que es un delantero hecho para balones aéreos y no es que se excedan en ese tipo de fútbol. Respecto a Ribamar, el joven delantero del que se tiene muchas esperanzas puestas, aún no termina de explotar del todo. Todos ellos ayudado por Nikão que, especialmente, desde la derecha, efectúa largas conducciones a veces sin deriva. Éste último tiene unas condiciones físicas impecables y diversas cualidades técnicas que le permitirían ser mejor jugador de lo que actualmente es. Se ha estancado y es peligroso tanto para él como para su equipo, en general.

Al menos, la parte defensiva si está dando un nivel aceptable. Comenzando con la portería con Santos Neto, que ha hecho olvidar el que, presumíamos, difícil reemplazo de Weverton. Pero también debemos resaltar la pareja de centrales, donde Thiago Heleno (al que recomendamos para España) está en un promedio cercano al notable, siendo acompañado por el joven Zé Ivaldo y con una mención especial a Thiago Carleto.

Imagen: C.A. Paranaense

El lateral izquierdo vino a sustituir a Sidcley, ahora en S.C. Corinthians Paulista, y no solo ha logrado hacerlo olvidar, si no que su nivel podemos afirmar que, al menos en este primer tercio de la temporada, está incluso por encima. Es el único futbolista que ha sido titular en los doce partidos que llevamos disputados y, además, es el que más minutos acumula, un total de 1039. Tras el citado Pablo Felipe, es el segundo máximo goleador del conjunto, con dos goles. Es cierto que, como hemos comentado, el nivel ofensivo del equipo no está a la altura del nombre de la entidad, pero resulta curioso como un lateral izquierdo se cuela en el TOP-3 de la tabla de anotadores. Fundamentales son sus llegadas desde atrás, con potencia, y sus disparos desde fuera del área. No podemos obviar que es el futbolista del C.A. Paranaense que más disparos por partido promedia. En las asistencias, lidera la misma, con tres pases de gol a sus compañeros, apoyado sobre todo en que es el jugador más centros al área efectúa con un promedio de 2,8.

Las conclusiones del mal momento de C.A. Paranaense nos llevan a la falta de gol y de creatividad a la hora de crear ocasiones claras. Ante ello, la debilidad mental se está adueñando del club y la defensa, pese a que da en general un buen nivel, puede verse afectado si no hay un giro en el devenir del equipo.

La posesión debe ser más directa, menos horizontal y no depender tanto de Thiago Carleto a la hora de crear ocasiones de gol. Por su parte, Nikão debería aprovechar mejor sus cualidades y explotarlas con mayor virtud, sin abusar tanto en la conducción. Quizás un cambio de esquema, con un medio menos, pero con dos delanteros, siendo Pablo Felipe el enlace entre el mediocampo y el nueve de referencia (nosotros apostaríamos por Ribamar), podría cambiar la deriva de Furacão, que se ve en peligro. Aún están a tiempo de salir del mal momento, pero las jornadas pasan y el riesgo puede ser mayor de lo que se piensa. Que le pregunten a S.C. Internacional.