Jean Carlos Chera, la importancia del entorno familiar

El nuevo Ronaldo, el nuevo Ronaldinho, el nuevo Romário, el nuevo Cafú, el nuevo Roberto Carlos… y así hasta el infinito. Flaco favor se le hace a cada niño que se le imita con una gran estrella del fútbol. Él se lo cree, su entorno también y empiezan a tomarse decisiones erróneas. Sin sacrificio, sin actitud, sin luchar no se llega ni a la élite profesional. Y menos aún ser el “el nuevo…“. Porque además, somos de la opinión de que hay que tener una identidad propia, crear un nombre propio y no ser copias de otros.

Jean Carlos Chera ha sido una víctima, otra más, de éste fenómeno. Muy joven se alzó a la fama por su calidad con el balón en los pies. Toda situación ofensiva la manejaba. En conducción, en las faltas, en los disparos a portería… y claro, cuando además se tiene una herramienta como Youtube que permite difundir en vídeo las acciones del niño, todo se multiplica. Y Jean Chera creyó que todo estaba hecho. Pero su padre más.

En el vídeo que se muestra y que causó furor por Internet, aún actuaba con 9 años en el Associação Desportiva Atlética do Paraná. El padre de Jean Carlos, entendió, ante el interés de Santos F.C., que lo mejor era cambiar de equipo. A uno con mayor posibilidades de progresar en su nivel, alegando también que debido a su calidad entrenaba con chicos de 14 años y eso sería perjudicial para su evolución. Decisión lógica. Con el equipo Peixe firmó un contrato de formación, un contrato de cesión de derechos de imagen y un sueldo de 20.000 reales mensuales, lo equivalente a casi 5.000 euros al mes. 10 años, 5.000 euros al mes. La presión sobre él crecía a la entrada en una etapa clave, la adolescencia.

Se le mimó tanto que Santos F.C. incluso destituyó al técnico del equipo Sub-13, en el que actuaba Jean Chera, por las diversas situaciones tensas que vivieron. Una vez más, su padre apareció y mientras no terminaban el contrato del entrenador, viajó por Europa para tratar de firmarlo por el Real Madrid C.F. Asustado el club brasileño, efectuó la rescisión y el joven garoto permaneció.

Imagen: casadofutebol.net

Completó cuatro años excepcionales, donde fue el máximo goleador de sus respectivos equipos, y al subir al equipo Sub-17 (con tan solo 15 años), quien si no, su padre, Celso Chera, presentó una propuesta a Santos F.C., por el que le pedía mensualmente, 75.000 reales el primer año (casi 17.000 euros), 100.000 en el segundo (más de 22.000 euros) y 130.000 en el tercer año (casi 30.000 euros) Por hacerse una idea, Neymar Jr. cobraba en su primer contrato con tal edad, 20.000 reales mensuales (entorno a 5.000 euros) y Paulo Henrique Ganso 1.100 reales mensuales (250 euros) Tras varias negociaciones, al final llegaron a un acuerdo, pero fue el padre el que, por no verle disputar los minutos que él consideraba suficiente, frenó la firma del contrato.

El técnico que tuvo a Jean Carlos Chera cuando era Sub-15 recordaba que “Jean era un joven talentoso, pero el padre hacía retumbar en la cabeza de su hijo que él era un crack. Y terminó creyéndoselo“.

Tras Santos F.C. acabó aterrizando en el club italiano Genoa C.F.C. donde no tuvo los minutos esperados, y donde también influyó negativamente el padre, ya que prometió un pasaporte comunitario que jamás apareció y acabó discutiendo con el hijo del presidente porque quería que Jean Chera jugase.

Volvió a Brasil, a la base de C.R. Flamengo donde siguió sin jugar y repitiendo los mismo problemas que en los dos clubes anteriores. También pasó por la base del C.A. ParanaenseCruzeiro E.C. Jamás cuajó. Incluso, en todos estos años donde ha pasado por infinidad de equipos, ha llegado a jugar en nuestro país en el S.D. Buelna de la tercera división de Cantabria.

Y como en el fútbol jamás se puede elevar nada a categórico, Jean Chera incluso volvió a Santos F.C. para ganar un sueldo un poco más del salario mínimo interprofesional, de 900 reales mensuales (poco más de 200 euros) Una decisión que nos gustaría ver como le sentó a su padre, aquel que pidió, reclamó y atosigó por dinero. Él ha sido el gran señalado de la pérdida de la carrera deportiva de Jean Carlos. Actualmente, con 23 años, juega en el Sinop F.C. de la Serie D brasileña, tras dejar temporalmente el fútbol con 21 años.

Una verdadera pena que un futbolista con 23 años, que aún le pueden quedar entorno a 13 o 14 años de carrera, parezca por su trayectoria descendente que ya está cerca de la retirada. El entorno es más importante de lo que se piensa, sobre todo en edades precoces. El dinero no lo es todo. Desear la inmediatez del dinero te puede dejar, pasado unos años, ganando un sueldo con el que intentar no pasar penurias. La historia de Jean Chera debería ser un ejemplo para todos los jóvenes, de cualquier país del mundo. Pero sobre todo, un ejemplo para los padres de esos jóvenes.