Mano Menezes, una figura en peligro de extinción

El entrenador en Brasil es un puesto de trabajo más que peligroso. Es usual ver como un equipo cambia dos, tres o incluso cuatro veces de inquilino en el banquillo. Llegar a cumplir doce meses en un mismo club es algo heroico. Pero Mano Menezes dobla incluso esa cantidad como actual entrenador del Cruzeiro E.C., ya que tomó posesión del cargo a final del mes de julio de 2016.

Nacido en Passo do Sobrado, municipio de Rio Grande do Sul, hace 56 años, Mano Menezes tiene una dilatada carrera en Brasil, en equipos muy importantes, e incluso durante un periodo entrenó a la selección absoluta del país.

Su primer gran equipo fue Grêmio F.P.A. con el cual consiguió el ascenso a la Serie A, dos Campeonato Gaúcho y un subcampeonato de la Copa Libertadores, haciéndose un nombre importante en el panorama de los banquillos de Brasil.

Posteriormente, acabó siendo contratado por S.C. Corinthians Paulista, donde de nuevo ascendió a la Serie A, en el año 2008, para posteriormente coronarse como campeón de la Copa de Brasil al año siguiente, siendo su primer título importante. Dicha competición la repetiría el año pasado, precisamente con Cruzeiro E.C. y justamente en este 2018 ha vuelto a coronarse como campeón.

Su recuerdo también quedará, sin mucha gloria, en C.R. Flamengo, y en el Shandong Luneng Taishan de China, donde apenas permaneció seis meses. Tras ésta aventura exótica, Cruzeiro E.C. ha sido su última parada, manteniendo al equipo en zonas estables, dando pie a clasificaciones continentales y efectuando unos campeonatos coperos con gran maestría y resultados.

El punto más alto en su carrera lo alcanzó al hacerse cargo de la selección de Brasil tras la marcha de Dunga, quien fracasó en el Mundial de Sudáfrica 2010. Pero ni siquiera pudo disputar el próximo campeonato del Mundo con los brasileños, ya que el mal papel que efectuó en la Copa América 2012 lo condenó por parte de los aficionados y el periodismo, siempre crítico, brasileño.

Su sistema es intocable, con un marcado 4-2-3-1, donde el doble pivote son de marcada garra y lucha, con buen manejo del balón y un sentido táctico exquisito, ejemplificando ésto en el capitán Henrique Lima. Por delante, le gusta más la creación que la velocidad y la verticalidad. Thiago Neves, De Arrascaeta, Robinho SignoriniRafinha da Silva son los principales actores en ésta zona de tres cuartos de campo, y aunque el timón se puede personificar en el número diez del club mineiraoThiago Neves, si es cierto que sus compañeros de línea siempre tienen a ir hacia el centro y buscar el pase interior al delantero centro. Incluso Rafael Sóbis que suele partir desde la banda, busca más la media luna del área que el desborde por fuera. La excepción a todos ellos podría ser el joven Raniel. En el frente atacante, su gusto por el delantero fuerte, con dominio del juego aéreo y corpulento es incuestionable. Sassá, Hernán BarcosFred Guedes son sus hombres nueves más usados en esa posición más adelantada.

Su figura está elevada a lo más alto en Minas Gerais y sin duda ya es un nombre que quedará en la historia de E.C. Cruzeiro. Ganar un título intercontinental está en la mente de todos, y la directiva confía y cree en él. Pero volviendo a las primeras líneas de éste artículo el entrenador en Brasil es un puesto de trabajo más que peligroso, y una mala racha podrían llevarlo al paro. Esperemos que tenga la confianza que, con creces, se ha ganado.